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5/10/09

y2a -La matanza de la escuela de Bath


La matanza de la escuela de Bath

Eran las 8:45 del 18 de mayo de 1927, cuando un gran estruendo se oyó a las afueras de la pequeña ciudad de Bath, en Michigan. La granja de Andrew Kehoe estaba envuelta en llamas. Había pasado exactamente una hora cuando se volvió a oír otra explosión, esta vez, en la escuela de la ciudad. Media hora más tarde, la tercera. Andrew y su camioneta habían saltado por los aires sembrando la escena de metralla y aún más muerte. Todos coincidían que Andrew era un tipo raro, pero nadie podía imaginar que pudiera hacer una cosa semejante.



La escuela antes y después del desastre


Andrew Kehoe había nacido en Tecumseh, Michigan, el 1 de febrero de 1872. En 1927 había cumplido los 55. 
No tuvo una infancia fácil, nacido en una familia de 13 hermanos, su madre había muerto siendo él aún muy joven. Con el tiempo, su padre se volvió a casar, pero Andrew nunca se llevó bien con su madrastra, las peleas con ella eran continuas.

Un día, cuando Andrew sólo tenía 14 años, su madrastra estaba intentado encender una estufa de petróleo cuando esta explotó. Enseguida, la madrastra se vio envuelta en llamas, cubierta por el petróleo. En un primer momento, Andrew no hizo nada para ayudarla. Al cabo de unos minutos, le arrojó un cubo de agua, pero ya era tarde, el daño ya estaba hecho y la mujer murió a causa de las heridas. Pese a su escasa edad, los vecinos sospecharon que el joven Andrew tuviera algo que ver con el mal funcionamiento de la estufa.

Al acabar el instituto Kehoe viajó por el oeste del país unos años durante los cuales su familia supo poco de él. En 1911, mientras trabajaba de electricista en Missouri, sufrió una 
grave herida en la cabeza a causa de una caída. Durante dos meses, Andrew se debatió entre la vida y la muerte, entrando y saliendo del coma. En su tiempo, se especuló que esta herida fue la causa de su comportamiento futuro.

Cuando regresó a Michigan, Kehoe se casó con 
Nellie Price, a la que había conocido en el instituto. Nellie era de familia rica. Con el tiempo, el joven matrimonio compró a una tía de Nellie una granja de 75 hectáreas en las afueras de Bath por 12.000 dólares, pagando 6.000 en efectivo y pidiendo una hipoteca para los otros 6.000.

Nellie había vivido en Bath durante su infancia, era una persona apreciada, y el pueblo la recibió bien a su regreso. Sin embargo, su marido no se acabó de integrar. Todos coincidían que 
Andrew era un tipo raro. Siempre dispuesto a ayudar a quien lo necesitara, pero no tardaba en criticar cuando no se salía con la suya. Era una persona inteligente, capaz de desarrollar sus puntos de vista, pero, a menudo, se volvía intransigente cuando los demás le llevaban la contraria o no hacían las cosas a su manera. Parece ser que esta había sido una tendencia que Kehoe fue adquiriendo con los años, según el testimonio de algunos compañeros de colegio, cuando era joven era relativamente sociable.



Andrew Kehoe y su mujer, foto del 1920


En el vecindario, Andrew era conocido pero no popular. Por muy amigo que se considerara una persona de él, siempre había un 
sentimiento de distancia. No ayudaba su costumbre de dar respuestas directas y cortantes sin mediar explicación. Monty Ellsworth, uno de sus vecinos, recuerda en su libro “The Bath School Disaster” como una vez ante un comentario suyo tan inocente como “No es buen tiempo para el trigo”, Kehoe le respondió con toda una extraña disertación sobre los motivos por los cuales los granjeros jamás deberían volver a cultivar trigo.

Todos sabían, también, que Andrew era una 
persona meticulosa en la forma de vestir y en las maneras. Su inclinación por la limpieza llegaba a ser toda una obsesión. A pesar de su afición por la maquinaría, siempre lucía un aspecto impecable. Sus vecinos estaban acostumbrados a que se cambiara de camisa cada medio día o a la menor mancha. Si él se manchaba por cualquier motivo, inmediatamente iba a lavarse para volver, otra vez, limpio y reluciente. Sin embargo, otras actitudes de Kehoe no eran tan bien vistas. Kehoe tenía fama de ser cruel con los animales de su granja y, según algunos vecinos, una vez había apaleado a uno de sus caballos hasta la muerte.

Andrew tenía un especial 
interés por la maquinaría, en especial por todo lo relacionado con la electricidad. Disfrutaba reparando y haciendo ajustes a la maquinaría de su granja. También, le encantaba probar nuevas maneras de llevar a cabo las tareas del campo. Sus vecinos veían, a veces sorprendidos, como trabajaba sus tierras a su manera, siempre diferente de cómo lo hacían los demás. Todo lo intentaba hacer con su tractor y probaba sus propias invenciones, como enganchar a la vez dos segadoras al tractor o usar varios rodillos. Perdía tanto tiempo trasteando que la granja progresaba, según Ellsworth. Otros, simplemente, lo veían como un granjero fracasado.

Con el tiempo, Kehoe se ganó una 
reputación de frugal, lo cual le ayudó a ser elegido tesorero del consejo de la escuela de Bath en 1926. Desde el consejo, Kehoe luchó incasablemente para rebajar los impuestos, que según él decía, eran los causantes de sus dificultades económicas. Sus acreedores intentaron sin éxito llegar a un acuerdo con él. Al poco, Kehoe dejó de pagar su hipoteca y para el momento de la tragedia ya se había iniciado el proceso de ejecución.



La casa de Andrew y Nellie antes de la tragedia

Y después


Para hacerlo todo aún más difícil, su mujer, Nellie, sufría una 
tuberculosis crónica. Debido a su enfermedad, Nellie se veía obligada a pasar largas temporadas en el hospital, lo cual aún reducía más los ahorros de la pareja y, parecer ser, fue una de las causas de las deudas de la familia. Kehoe temía, y creía que era más que probable, perder su granja por las deudas. Kehoe culpaba a los impuestos de todos sus males. No podía entender la necesidad de un colegio mejor y más grande. Creía que la mayoría de los gastos de la ciudad eran despilfarros inútiles. Pero por encima de todo, Kehoe culpaba a la escuela de Bath de todos sus problemas.

Lo habitual durante esos años en Michigan era que las escuelas estuvieran dispersas por las zonas rurales. Se trataba de 
escuelas con una única aula, en las que los alumnos de diferentes cursos compartían clase con un único profesor. Sin embargo, se empezó a extender la idea que era mucho mejor para los alumnos asistir a una escuela mayor que diera servicio a varios pueblos. De esta manera, sí que era posible dividir a los alumnos por cursos y tener instalaciones de una mayor calidad.

Después de años de discusión, el distrito acordó construir una nueva escuela en Bath. Para sufragar el gasto se tuvieron que 
subir los impuestos, y los propietarios de tierras, como Andrew Kehoe, no lo recibieron con agrado. Kehoe se quejó una y otra vez contra esta subida y contra la escuela. Culpabilizaba al director, Emory E. Huyck, por influir sobre los demás miembros del consejo. Kehoe se obsesionó por la política de la escuela, el director y la injusticia de los impuestos.

Durante el verano de 1926, Kehoe, que tenía famas de “
manitas” y buenos conocimientos de electricidad y mecánica, recibió el encargo de llevar a cabo el mantenimiento de la escuela que tanto odiaba. Como resultado de su nuevo cargo, Kehoe tenía libre acceso a la escuela y se movía con total libertad por toda ella.

Lo que nadie sabía es que Kehoe había acumulado en su granja cerca de 
una tonelada de un explosivo llamado pyrotol, un explosivo fabricado con los excedentes de la Primera Guerra Mundial. Para evitar levantar sospechas, había comprado pequeñas cantidades en diferentes almacenes de la zona de Lansing durante varios meses, quizás un año. El pyrotol era usado habitualmente por los granjeros para realizar excavaciones. Era bastante habitual escuchar explosiones en la granja de Kehoe, que pasó a ser conocido en Bath como el “granjero dinamita”. Para los que preguntaban, él se excusaba diciendo que usaba la dinamita para quitar las raíces de los árboles que cortaba.



Explosivos recuperados de la escuela (New York Times)


Con la misma paciencia que Kehoe se había ido haciendo con el pyrotol, fue colocándolo en la escuela. Cada día llevaba la cantidad justa que necesitaba. Kehoe colocó cientos de metros de cable ocultos detrás de vigas y paredes. Los cables conectaban las diferentes cargas entre sí. En las tuberías y debajo del suelo colocaba grandes cantidades de pyrotol. Sin que nadie se hubiera dado cuenta, Kehoe había colocado casi 
media tonelada de dinamita en la escuela.

De un modo similar, Kehoe había llenado su granja de bombas incendiarias. Había colocado una en cada una de sus edificios. Se trataba de recipientes llenos de gasolina con cables que salían de bujías de coche, que, a su vez, estaban conectadas a un batería de coche. Kehoe sabía bien que el dispositivo funcionaba porque lo había probado varias veces en su granja.

El 
17 de mayo empezó los preparativos para el día para el que Andrew Kehoe se había preparado a conciencia. Andrew cargó su camioneta con herramientas, maquinaría y cualquier trasto metálico que pudiera servir de metralla. Cuando la parte trasera de la camioneta estuvo llena, colocó una carga de dinamita debajo. Ese mismo día, los niños de quinto grado de la escuela celebraron un picnic en la arboleda de la granja, Andrew, amablemente, había llamado a la profesora para adelantar el picnic que estaba planeado para el día siguiente.

Esa misma tarde, o tal vez a la mañana siguiente, Kehoe 
mató a su mujer golpeándola con algún tipo de objeto contundente en la cabeza y a continuación llevó su cuerpo con una carretilla a la parte trasera de la granja, donde lo dejó. Después, continuó cableando la casa, en cada edificio colocó una de sus bombas incendiarias. Si todo iba como tenía planeado, la granja ardería en llamas de manera simultánea, y para cuando llegaran los bomberos no quedaría nada. La casa, el granero, los árboles, los animales, no quedaría nada para la familia de su mujer ni para los bancos.

Finalmente, el día llegó, el 18 de mayo de 1927. Lo primero que hizo Kehoe fue ir a la oficina de correos, desde la que envió un paquete con el historial de las 
cuentas de la escuela. Según él, había unadiscrepancia de 22 centavos. A las 8 de la mañana, los niños empezaron a llegar a la escuela. A las 8:30 ya habían entrado a clase. Mientras tanto, Kehoe ya había acabado los últimos preparativos en su granja y las 8:45 detonó las bombas incendiarias. Todo el lugar explotó en llamas, los cascotes salieron despedidos con tal potencia que llegaron hasta las granjas vecinas.

Los vecinos, asustados por el estruendo, acudieron a ayudar. Cuando llegaron los vecinos, Kehoe estaba subido ya a su camioneta. Al cruzarse con Sidney J. Howell y sus hijos, con los que se llevaba bien, les recomendó: “
Chicos, vosotros sois mis amigos. Mejor marcharos de aquí a la escuela”. A los pocos minutos, toda la granja estaba envuelta en llamas. A las 9:45, cuando los vecinos aún no entendían muy bien que había pasado en la granja, otra explosión de oyó en la distancia. La escuela de Bath había saltado por los aires. Las primeras personas en llegar, oían a los niños gritando y llorando, cubiertos de polvo y sangre. La explosión había destruido toda el ala derecha de la escuela. Los muros habían desaparecido y el tejado estaba en el suelo. Las madres y los transeúntes se esforzaban por rescatar a los niños.



Una de las bombas incendiarias hechas por Kehoe (New York Times)


No había pasado todavía media hora, cuando 
Kehoe apareció montado en su furgoneta. Al ver al director Huyck, bajó de la furgoneta y le llamó. Mientras Huyck se acercaba, Kehoe sacó el rifle apuntó a la dinamita y disparó. Otra explosión estremeció el pueblo. La metralla salió disparada en todas las direcciones, atravesó los arboles, las ventanas y las casas que encontraba en su camino. Huyck murió. Algunos de los niños que habían sobrevivido a la primera explosión, también.

Los trabajadores de la escuela no sabían que pasaba, el pánico se había apoderado de ellos. Algunos llegaron a pensar en algún tipo de ataque militar. En seguida, comenzaron a circular los 
rumores de que habría más explosiones. De hecho, la granja de Kehoe seguía ardiendo y en la distancia se seguían oyendo detonaciones.

En la escuela, mientras cientos de personas se esforzaban por encontrar supervivientes entre las ruinas, se produjo un 
hallazgo escalofriante. Un policía salió del sótano cargado con más dinamita. Los trabajos de rescate se pararon, mientras los oficiales de policía desactivaban los explosivos. En total, 250kg de dinamita, cables y detonadores, escondidos en varios lugares en la parte sur del edificio. Se encontró un paquete con un despertador preparado para explotar a las 9:45, la misma hora que había volado por los aires el ala norte. No se pudo determinar el motivo por el cual no explotó, aunque se especuló con la posibilidad que la primera explosión la hubiera desconectado o producido un cortocircuito en el segundo paquete de bombas.

Poco a poco, se fueron recuperando los cadáveres de las víctimas inocentes. El ayuntamiento se convirtió en una improvisada morgue por la que circulaban los padres para identificar los restos de su hijos.



Las últimas palabras de Kehoe


A la mañana siguiente, la policía encontró en la granja de Kehoe lo que quedaba del cuerpo de su mujer, junto a unas cuantas joyas de plata y una pequeña cajita metálica de las que se usan para guardar el dinero, cerca se podían encontrar restos de unos cuantos billetes quemados. Todos los edificios de la granja habían sido destruidos. Los caballos, que muy probablemente Kehoe había atado para evitar que se salvaran, habían muerto, al igual que el resto de animales que habían quedado atrapados dentro de la granja. Mientras la policía examinaba la granja tratando de encontrar alguna pista, encontraron un enigmático letrero de madera que decía “
LOS CRIMINALES NO NACEN, SE HACEN”. 38 niños y 7 profesores murieron y otras 61 personas sufrieron heridas graves.

Los periódicos de la época, tratando de buscar una explicación a lo sucedido, especularon libremente sobre la posibilidad que Kehoe fuera una especie de paso atrás en la evolución humana, 
un hombre de las cavernas desconcertado por tener que vivir en sociedad. Científicos de la Universidad de Michigan expresaron su intención de examinar el cráneo que, según el testimonio de algunos vecinos , tenía unas extrañas protuberancias en la frente y la parte trasera.

Los 
restos mortales de Kehoe fueron reclamados por su hermana, Agnes Kehoe. Sin ceremonia, fue enterrado en la fosa común del cementerio de Mount Rest, en una tumba sin nombre. Nellie Kehoe fue enterrada por su familia en el de Mount Hope con su nombre de soltera, Nellie Price.

Andrew Kehoe, 
¿criminal o demente?

PS: Después de hacer un inventario de lo encontrado en la granja, las autoridades concluyeron que de haber vendido la gran cantidad de maquinaria sin usar y materiales que había en la granja, Kehoe hubiera podido pagar todas sus deudas.

Enlace permanente a La matanza de la escuela de Bath
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27/9/09

s2t2 -Geronimo - El último gran jefe apache

Editan por vez primera en español las memorias completas del indio Gerónimo

  • Gerónimo hablaba en español y su traductor lo vertía al inglés
  • Los apaches pugnaban con las tropas mexicanas que los hostigaban
  • El gran jefe apache acabó sus días posando a cambio de unas monedas

Las memorias que el último gran jefe de los apaches chiricahuas, Gerónimo (1829-1909), dictó a su intérprete, S.M. Barrett, y que se publicaron con el apoyo del presidente Theodore Roosevelt, han sidoeditadas en español en el centenario de su muerte por la editorial Mono Azul con el título 'Soy apache'.

[foto de la noticia]

'Soy apache' es un título de resonancias épicas no muy lejanas, puesto que, ha dicho a Efe el director de la editorial sevillana, Javier Hernández Pizarroso, fueron las dos únicas palabras que pronunció la india apache a la que, en la ceremonia de los Oscar de 1973, en Hollywood, Marlon Brando le encargó que recogiera su premio.

El editor también ha destacado que el idioma que Gerónimo utilizó siempre para entenderse con el hombre blanco fue el español -de hecho S.M. Barrett le hizo de intérprete en ese idioma, que vertía al inglés- y sus grandes enemigos no fueron los casacas azules del norte sino las tropas mexicanas.

Tropas mexicanas fueron las que, en una incursión comercial al sur de los chiricahuas, masacraron a las mujeres y los niños apaches, en una acción en la que, sin justificación militar ni defensiva alguna, perecieron la madre, la esposa y los tres hijos pequeños de Gerónimo.

Esa pérdida fue la que llevó al joven Gerónimo -se hizo guerrero y se casó con 16 años- a ponerse al frente de tres tribus apaches que atacaron el norte de México y diezmaron la sección de caballeríaque había cometido la cobarde acción contra mujeres y niños indios.

Se trata de la primera traducción íntegra en España, tras una parcial de los años 70

Hernández Pizarroso, que aseguró que se trata de la primera traducción íntegra en España de las memorias del jefe indio, tras una parcial que se publicó en los años setenta, señaló que fueron estos aspectos desconocidos sobre Gerónimo, como que hablara español y fuese enemigo de los mexicanos y no de los gringos, los que le animaron a publicar 'Soy apache'.

"Como todos los de mi generación he visto películas de indios, he leído tebeos de indios y he jugado a los indios con los muñequitos, pero tenía una gran ignorancia sobre la realidad de los apaches y de Gerónimo", señaló el editor.

Nombre de una victoria

Gerónimo, que debe su nombre a una victoria sobre el ejército mexicano que se produjo el día de San Jerónimo, asumió el mando de la nación apache deportada a la reserva de Fort Sill, en Arizona y, en 1880, fue el responsable del hostigamiento a las fuerzas del general George F. Crook para tratar de mantener su territorio.

Detenido en 1884, se fugó y resistió varios años hasta que, agotado y sin recursos, se entregó voluntariamente al general Miles, quien, según estas memorias, le dijo: "El presidente de los Estados Unidos me ha enviado para hablar contigo. Ha oído hablar de tus problemas con los blancos, y dice que si aceptas suscribir un tratado, ya no habrás más problemas".

Pasó varios años en trabajos forzados y, finalmente, en 1894 se instaló en Oklahoma

La única condición de Gerónimo era volver a Arizona, pero el pacto de Miles no se cumplió, el jefe indio volvió a ser considerado un criminal, pasó varios años en trabajos forzados y, finalmente, en 1894 se instaló en Oklahoma como agricultor.

Allí posó para los fotógrafos a cambio de dinero, se convirtió en una especie de atracción de feria y, en los últimos años de su vida, dictó estas memorias.

Viaje por las reservas

El origen de esta versión de 'Soy apache' se encuentra en un viaje de su traductor, Javier Lucini, a las reservas indias de Estados Unidos, en una de las cuales adquirió un ejemplar del libro, lo que, unido a que San Jerónimo es el patrón de los traductores (por verter la Biblia al latín), le animó a ponerse manos a la obra.

Lucini ha dicho a Efe que en otoño publicará, también en Mono Azul, 'Apacherías', un diario de ese viaje mezclado con la historia de los apaches, un pueblo que, dijo, "tuvo en jaque al ejército norteamericano y fue el símbolo de la resistencia y hoy pervive en condiciones penosas, con altos índices de alcoholismo y desempleo".

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23/9/09

y2a -Francisco Pizarro


Francisco Pizarro

Francisco Pizarro González

Conquistador del Perú
Gobernador de Nueva Castilla
Exploradorconquistador ymarqués
Años de servicio1496 – 1541
Lealtad España
Participó enConquista del Imperio Inca

Nacimiento16 de marzo de1476/1478[cita requerida]
TrujilloCáceres(España)
Fallecimiento26 de junio de 1541
Lima (Perú)
Francisco Pizarro González, marqués (TrujilloCáceres16 de marzo de 1476/1478[cita requerida]— Lima26 de junio de 1541) fue el explorador y conquistador español del Perú,1 gobernador deNueva Castilla (actual territorio peruano) con sede de gobierno en La Ciudad De Los Reyes (Lima). Es recordado por haber logrado imponerse sobre el imperio Inca con ayuda de diversos cacicazgos locales, conquistando el mencionado estado imperial cuyo centro de gobierno se ubicaba en el hoyPerú, y estableciendo una dependencia española sobre él. Si bien tuvo el título de marqués, fue "marqués sin marquesado2 "; sus descendientes tuvieron el título de marqueses de la Conquista.3Sin embargo, es muy posible que le fuera concedido el título de marqués de los Atavillos, siendo este el título utilizado por el cronista don Francisco López de Gomara en su Historia General de las Indias, capítulo CXXXII. Para sus huestes indígenas era conocido como Apu (Jefe, Señor, General) o Machu Capitán (Viejo Capitán).4

Contenido

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Infancia y juventud [editar]

Francisco Pizarro nació en la ciudad de Trujillo (Extremadura). Existen dudas acerca de la fecha exacta de su nacimiento puesto que, si para unos historiadores fue el 16 de marzo de 1476, para otros fue la misma fecha, pero del año 1478. Algunos historiadores llegan a hablar de 1472.
Fue hijo natural del hidalgo Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar, llamado "El Largo", que participó en las campañas de Italia, bajo el mando de Gonzalo Fernández de Córdoba, y de Francisca González y Mateos, campesina y ...
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21/9/09

y2a -10 Construcciones cambian la Historia

 Video educativo, 5, sobre los 10 proyectos arquitectónicos que cambiaron la historia de la humanidad.
5 Videos






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17/9/09

y2a La Gran Muralla China

son 5 VIDEOS
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6/9/09

y2a -PIRAMIDES PERDIDAS CARAL



Mi buen amigo Eleodoro Ventocilla me manda este video de la BBC sobre la recientemente descubierta ciudad Caral en Perú, fundada hace 5.000 años, lo que la convierte en la ciudad más antigua de América y contemporánea de las piramides de Egipto.

El documental nos lleva a la pregunta sobre el origen de las civilizaciones, el impulso que nos llevó de nómades a vivir en las ciudades. Indica las hipótesis prevalecientes y como el descubrimiento de Caral ha permitido cambiar esas interpretaciones.

Dejo al lector que goce de la intriga que implica el ir buscando las evidencias de estas hipótesis, de ver a sus autores someterse a las evidencias, y tener la libertad de cambiar las interpretaciones

Me quedo una sensación muy grata, tanto por las conclusiones a que llegan, como el placer de ver un trabajo de alta calidad profesional. Lo recomiendo

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31/8/09

y2a -La Citadelle Laferrière, la fortaleza de los que no querían volver a ser esclavos

La Citadelle Laferrière, la fortaleza de los que no querían volver a ser esclavos

En lo alto de Pic La Laferrière, de 900 metros de altura, sobre las llanuras del norte de Haití, se levanta la Citadelle. Una fortaleza inexpugnable con apariencia de barco de guerra que sobresale de entre las nubes. En su época, se convirtió junto con sus 365 cañones en la garantía de que los haitianos no volverían a tener nunca amo, o por lo menos uno que fuera blanco.

La ciudadela. Foto original Haiti Tour

La Citadelle fue construida por el rey Henri Christophe a comienzos del siglo XIX para defender el interior del país en caso de que los franceses decidieran volver para recuperar su antigua colonia, la única nación que nació como resultado de una revuelta de esclavos. La estrategia a seguir era sencilla: al primer signo de posible invasión, aplicar una política detierra quemada – quemar las ciudades, las cosechas – y retirarse a las montañas, desde las que iniciarían una guerra de guerrillas y emboscadas.

El principal deseo era sobrevivir al coste que fuera y nunca volver a ser esclavos, nunca volver a las plantaciones. Por otro lado, Christophe también quería asegurarse que no sería capturado y enviado a Francia, como le había ocurrido a Toussaint Louverture, otro líder rebelde haitiano, capturado en 1802 y que acabó sus días en una prisión de una de las regiones más frías de Francia.

El constructor, Christophe, había dirigido los ejércitos haitianos no sólo contra los franceses, sino también contra Gran Bretaña y España, durante la revuelta que duró 12 años y que acabó con la proclamación de independencia de Haití en 1804. Durante esa rebelión, Christophe aplicó por primera vez la estrategia de tierra quemada, al ordenar quemar la ciudad de Cap-Haitíen, su ciudad, cuando los franceses invadieron el puerto en 1802 con el objetivo de aplastar el levantamiento. La acción dejó a los franceses sólo con ruinas y campos arrasados.

Christophe ordenó la construcción de la fortaleza en 1805, cuando era general del ejército haitiano y gobernador de la parte norte del país. Al año siguiente, junto con Alexandre Pétion, dio un golpe de estado contra el emperador haitiano, Jean-Jacques Dessalines, otro héroe de la independencia. La muerte del emperador desató una lucha por el poder entre Christophe y Pétion, que acabó con Haití divida en dos partes, la norte cayó bajo el control de Christophe y se autoproclamó rey Henri I en 1811.

Subiendo. Foto original Haiti Tour

Torre principal. Foto original drbastianyup

A la hora de decidir el sistema productivo a seguir, Christophe tuvo que escoger entre uno similar al de las plantaciones esclavistas, que había demostrado su éxito, o repartir la tierra entre los campesinos, que sería mejor recibido por el pueblo. El nuevo rey optó por el primero. Y pese a que no restableció la esclavitud, estrictamente hablando, sí que impuso un régimen semi-feudal, en el que se suponía que cada hombre capaz tenía que trabajar en las plantaciones. Como resultado, el norte de Haití durante su gobierno se convirtió en un reino despótico y opresivo, aunque relativamente rico.

Por el contrario, el estado del sur dividió la tierra en pequeñas posesiones. El sistema era mucho menos productivo, la economía de la mayoría de los campesinos se limitó a la de supervivencia, lo que causó que el gobierno de Pétion estuviera permanentemente al borde de la bancarrota. Pese a todas estas penurias, en el sur se dieron algunos de losgobiernos más liberales y tolerantes que jamás haya tenido Haití. Por el contrario, el rey Henri creó su propia nobleza a imagen y semejanza de las europeas. En un comienzo, 4 príncipes, 8 duques, 22 condes, 37 barones y 14 caballeros.

La Citadelle no estaba sóla, sino que formaba parte de todo un sistema de fortificaciones diseñado para evitar una invasión francesa. Un francés y un inglés fueron los encargados de dirigir las obras. La Citadelle se encuentra en una montaña, cerca del palacio Sans Souci (el Versalles de Haití), sede del gobierno de Christophe que había construido en la ciudad de Milot, unos 40 km tierra adentro de Cap-Haitíen. La Citadelle estaba pensada para convertirse, en caso de necesidad, en el último bastión al que se retiraría el rey y su guardia personal para luchar y resistir a los invasores. Desde su situación privilegiada podían vigilar los valles cercanos, la ciudad de Cap-Haitíen y el océano Atlántico (se dice que en días despejados se puede llegar a divisar hasta la costa este de Cuba, a unos 140km de distancia).

Muros. Foto original agalleguillos

Munición. Foto original agalleguillos

Galería con cañones. Foto original Haiti Tour

Los haitianos equiparon la fortaleza con 365 cañones, en su mayoría capturados a los franceses, ingleses y españoles. El gran calibre de algunos de los cañones y la altura desde la que dispararían habrían permitido a los defensores bombardear a los invasores a una gran distancia, lo que habría hecho muy difícil a cualquier ejército poner sitio a la ciudadela.

Repartidas por todo el fuerte, aún se amontonan más de 50.000 balas de cañón, ordenadamente apiladas formando pirámides, el bombardeo podría haber sido interminable. En el recinto había ocho grandes cisternas de piedra, que recogían el agua de la lluvia, y multitud de almacenes. Cisternas y almacenes estaban diseñados para almacenar suficiente agua y comida para que una guarnición de 5.000 hombres pudieran resistir un año. La fortaleza contaba, además, con estancias palaciegas para alojar al rey y a su familia. También había mazmorras, baños y hornos para hacer pan.

La construcción fue larga y costosa, se necesitaban meses para llevar un único cañón desde la costa a lo alto de la fortaleza. Desafortunadamente, para un país que quería huir y olvidar la esclavitud, la fortaleza fue construida con un sistema muy similar al del trabajo forzado, 20.000 hombres trabajaron durante 15 años.

Los muros de 4 metros de grosor y que alcanzan alturas de hasta 40 metros convertían la Citadelle en una fortaleza inexpugnable. Por si fuera poco, estaba rodeada por fuertes caídas en tres de sus flancos, excepto el trasero. Para proteger este posible punto débil se construyeron otros cuatro pequeños fuertes, en el Site des Ramiers. Dentro de las murallas, el fuerte tiene, además, una serie de puertas defensivas con puentes levadizos y pasadizos ciegos para engañar a los atacantes. Finalmente, en el corazón de la ciudadela se encuentra el patio central, que alberga el cuartel para los oficiales.

La Citadelle nunca se utilizó, no hubo invasiones, sólo intentos de bloqueo económico. Las potencias coloniales temían que la revuelta de esclavos de Haití pudiera servir de inspiración para levantamientos similares en el Caribe o en los Estados Unidos. El historiador Patrick Bellegarde-Smith, autor de “The Breached Citadel”, sostiene que fue la incapacidad de Francia para sofocar el levantamiento haitiano la que motivó a Napoleón a vender las posesiones francesas en Norte-América, la Adquisición de Luisiana en 1803.

Uno de los patios. Foto original drbastianyup

Interior del fuerte. Foto original Haiti Tour

En un país como Haití, Christophe y su fortaleza tienen un lugar reservado no sólo en su historia, sino también en las creencias populares. En una cultura con una extendida creencia en lo sobrenatural, hay leyendas en las que se relatan los vuelos mágicos de Christophe entre su palacio y la cumbre de la Citadelle. “Christophe era un gran hombre con una gran magia”, afirma uno de los guías que hoy enseña el recinto a los turistas.

Otra de esas leyendas cuenta que después que su cuñado muriera en una explosión en la Citadelle, Christophe se enfureció de tal manera que dirigió el más grande de sus cañones hacia el cielo y desafió a Dios para que luchara con él. Según esta leyenda, Christophe disparó el cañón al cielo, aunque en vez de la bala salir disparada hacia las alturas, fue el cañón el que se hundió en el suelo.

En julio de 1820, Christophe sufrió un ataque al corazón mientras asistía a misa en la cercana localidad de Limonade. Christophe quedó paralizado. Otra vez, una leyenda cuenta que el ataque de Christophe fue causado por el espíritu de un sacerdote local, al que él había encarcelado y ejecutado.

Christophe no se recuperaría jamás de ese ataque al corazón y con algunas de sus tropas amotinadas, temiendo un golpe de estado, se suicidó disparándose una bala de plata al corazón el día 8 de octubre de 1820. El pueblo hacía tiempo que se encontraba tajantemente en contra de él y de su modelo feudal. A pesar de los esfuerzos de Christophe para impulsar la educación y establecer un sistema legal, Henri fue un monarca impopular y autocrático, que además de al descontento dentro de su reino, tuvo que hacer frente al constante conflicto con el sur.

Después del suicidio, su cuerpo fue llevado por sus seguidores a la Citadelle para ser enterrado. Allí lo cubrieron con cal viva para evitar que sus enemigos mutilaran el cadáver. Un túmulo de piedra caliza en uno de los patios interiores se cree que señala su tumba. Al poco, la Citadelle fue abandonada.

Las dimensiones colosales de la fortaleza la han convertido en uno de los símbolos nacionales de Haití. Para muchos haitianos es un símbolo de la lucha por su propia libertad y de lo que pueden conseguir cuando deciden unirse en vez de luchar entre ellos. El anterior presidente, Jean-Bertrand Aristide, dijo en su día que “la Citadelle refleja los sueños que nuestros padres tenían para el país”. Dejando a un lado los claroscuros de su construcción.

Vista aérea. Fotor original de mackologist

La ciudadela, que ocupa 10.000 m2, es un edificio angular, por lo que ofrece un aspecto diferente en función del punto en el que se encuentre el observador. Los cimientos del edificio fueron construidos directamente sobre la roca y sujetados usando una mezcla de mortero que incluía cal viva, melaza y la sangre de las vacas y chivos. Supuestamente, estos animales eran sacrificados derramando su sangre sobre las paredes en construcción para que los espíritus y dioses vudú proporcionasen poder y protección a la estructura. Tal vez es esa protección la que le ha permitido resistir varios terremotos desde su construcción.

La fortaleza fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982. Actualmente es visita obligada para los turistas que visitan la isla.

Enlace permanente a La Citadelle Laferrière, la fortaleza de los que no querían volver a ser esclavos

PS: La fortaleza en Google maps
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