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28/7/08

STONEHENGE

STONEHENGE
Por Nacho Ares


nachoares70@gmail.com / www.nachoares.com

Los círculos de piedras de Stonehenge se encuentran en la llanura de Salisbury, en el condado de Wilt, al suroeste de Inglaterra. Como todos hemos escuchado en alguna ocasión, se trata de un monumento megalítico prehistórico, cuya función exacta es todavía un enigma pero que seguramente debió de estar relacionada con las reuniones tribales o, siendo más precisos, reuniones relacionadas con la observación de las estrellas.
Con un diámetro de 88 metros y formado por 162 grandes bloques de piedra cuidadosamente labrados y traídos de la lejana cantera de Prescelly -a 300 kilómetros del lugar- la finalidad de este misterioso emplazamiento sigue siendo un enigma. En el interior de uno de los pozos sobre los cuales se erigieron los megalitos, se hallaron los restos de varias astas de ciervo empleadas en la fabricación de los hoyos. La datación por carbono 14 de dichos restos dio una fecha del 3100 a. de C. Por otra parte, en las cercanías de este lugar mágico se descubrieron 483 tumbas de la Edad del Bronce, lo que ha permitido especular con la posibilidad de que el monumento sea realmente más moderno, incluso del año 1600 a. de C.

El griego Hecateo de Abdera, que visitó el lugar hacia el 300 a. de C., nos relata en su fragmentada obra que "frente al país de los celtas y al norte del océano limítrofe, se encuentra una isla que no es menor que Sicilia. En la isla existe una suntuosa floresta consagrada al dios sol, así como un extraño templo de forma circular. Apolo llega a la isla cada 19 años, cuando el Sol y la Luna toman la misma posición con respecto al otro."
Este texto ha planteado una pregunta doble a los investigadores: ¿fue Stonehenge un santuario tribal o el lugar de observación estelar para los sacerdotes locales?
El astrónomo Geral S. Hawkins estudió en los años sesenta la estructura estelar de este misterioso enclave megalítico ayudándose de un ordenador conectado a un reproductor fotogramétrico. La revista Nature publicó los primeros resultados de la investigación. Al parecer, los menhires de Stonehenge estaban alineados con las doce direcciones solares y lunares existentes. Esta circunstancia que no podía ser casualidad ya que solamente existe la probabilidad de que ocurra en una ocasión entre un millón, fue corroborado en un segundo artículo publicado en la misma revista. En su nuevo trabajo, Hawkins dejaba bien claro que "Stonehenge es una computadora del Neolítico."

Siguiendo con la investigación, el astroarqueólogo Peter Newman afirmó que las montañas del círculo exteriores de Stonehenge representaban al mes lunar de 29 días y medio por lo que uno de los menhires tiene únicamente la mitad de altura que sus compañeros.
En cualquier caso, resulta asombroso que con conocimientos tan rudimentarios -¿o no?- los antiguos hubieran logrado tales adelantos en astronomía.
La estructura de Stonehenge está constituida por cuatro círculos concéntricos. El exterior tiene 30 metros de diámetro y está formado por los conocidos bloques de arenisca con dinteles en la parte superior. Dentro de este círculo hay otro con bloques más pequeños que, a su vez, encierra una especie de herradura formada por piedras y dinteles pequeños. Dentro de este último círculo se encuentra el llamado altar.
El conjunto está rodeado por un foso de 104 metros de diámetro y junto a éste hay un anillo de fosas, 56 en total, utilizadas como lugares de enterramiento. En la parte noreste se encuentra un paseo de 23 metros de ancho y casi 3 kilómetros de longitud, empleado como avenida procesional. Allí está la llamada Piedra Talón desde la que seguramente se vería la aparición del Sol en el solsticio de verano, el 21 de junio.
Recientemente, una nueva teoría identifica el milenario monumento megalítico con un antiguo lugar de peregrinaje y sanación. Las excavaciones, lideradas por el arqueólogoTim Darwill, de la Universidad de Bournemouth, y Geoff Wainwright, de la Sociedad de Anticuarios, han comenzado en el centro de los famosos círculos de piedra en busca de los restos más primitivos del asentamiento, las primeras “piedras azules”, seguramente procedentes de las colinas de Preseli, en Gales, a 250 kilómetros de Stonenhenge.

Además, otro de los objetivos de esta nueva misión es la de encontrar evidencias que puedan datar con precisión el monumento. Hasta la fecha se baraja un periodo de construcción que va desde el 2400 al 1600 a. de C.
La idea de que Stonehenge fue un antiguo lugar de peregrinaje y curación viene dado por los hallazgos de huesos con traumatismos. Los expertos creen que se trataría de una suerte de Lourdes del Neolítico. Hasta allí se
desplazarían los enfermos en busca de curación. Así lo demuestra el descubrimiento de varios cráneos con síntomas de haber sido trepanados.
También se ha señalado que podría ser una tumba familiar real. Ésta es la conclusión de los análisis de restos humanos allí encontrados. Al parecer, Stonehenge fue utilizado desde sus orígenes como tumba familiar real, en el 3.000 a. de C., cinco siglos antes de que se levantaran las piedras que hoy le dan fama.
Pero ahí no queda todo. Nadie puede negar que Stonehenge levanta pasiones a muchos entusiastas. Con 2.500 toneladas de granito procedentes de una cantera australiana, un comerciante cervecero de aquel país quiere inaugurar el próximo 21 de diciembre de 2008, solsticio de invierno, una réplica exacta de Stonehenge. La reconstrucción, que se llamará El Henge, estará abierta al público que podrá deambular entre los bloques de piedra. Será una reconstrucción ideal del auténtico, es decir, añadiendo las partes que hoy están dañadas y desaparecidas en el original.