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2/8/10

El telegrama Zimmermann



16 de enero de 1917, el embajador alemán en México, Heinrich von Eckardt, recibió un telegrama del Secretario de Asuntos Exteriores del Imperio Alemán, cuyo nombre era Arthur Zimmermann. Dicho telegrama había sido interceptado por los británicos y su contenido fue puesto en conocimiento de los EEUU, siendo otro elemento más para la entrada de estos en la Primera Guerra Mundial.

Aquel telegrama, que ha pasado a la historia como el telegrama Zimmermann, instaba al embajador alemán en México a acercarse al gobierno mexicano y proponerles una alianza contra los EEUU si finalmente estos dejaban de mantenerse al margen de la guerra. Alemania ofrecería “abundante ayuda financiera” y armas para que los territorios de Texas, Nuevo México y Arizona fueran arrebatados a los EEUU.

El objetivo de Alemania en un primer momento era mantener a Estados Unidos lo más alejado posible del corazón del conflicto, pero también se preparaba para poder minimizar en la medida de lo posible la intervención de aquellos si, finalmente, entraban en guerra. El acuerdo debía comunicarse y negociarse de “la forma más secreta posible, tan pronto como el estallido de la guerra con los Estados Unidos de América sea un hecho seguro”. También proponía aquel telegrama que el embajador sugiriera al gobierno mexicano que invitara a Japón a unirse a su acuerdo y que los propios mexicanos actuaran de mediador entre los orientales y Alemania.

Como decía, el contenido del telegrama debía haber permanecido en el más estricto secreto, pero fue interceptado y descifrado, únicamente en parte, por la Inteligencia Naval Británica. Estos habían roto los sistemas de cifrado alemanes y por lo tanto podían conocer los planes y las comunicaciones germanas. Conocer el contenido del telegrama Zimmermann colocó a los británicos en un brete, ya que dar a conocer el contenido del mismo alertaría a los EEUU y los metería en la guerra de su parte. Pero a su vez pondría de manifiesto que los cifrados alemanes no eran seguros, por lo que serían cambiados y volverían a ser indescifrables para los británicos.

No era este el único dilema para los británicos. El telegrama había sido enviado desde Berlín al embajador alemán en Washington, por seguridad, y este debía hacérselo llegar a von Echardt, el embajador en México. Por una serie de cuestiones de comunicaciones y escuchas, descubrir el telegrama pondría de manifiesto que los británicos monitorizaban las comunicaciones estadounidenses, lo que también supondría un problema.

Finalmente, los británicos se plantearon justificar el conocimiento del telegrama a través de una operación de espionaje en México, sin hacer ninguna referencia a los sistemas de cifrado o las comunicaciones. El telegrama fue finalmente, y con esta cobertura, entregado al embajador estadounidense en Gran Bretaña y puesto en conocimiento del presidente Woodrow Wilson.

Cuando el gobierno mexicano recibió la propuesta, evaluó el proyecto y concluyó que una ofensiva hacia el norte con el objetivo de recuperar los territorios perdidos años atrás sería un desastre por múltiples cuestiones. La oferta fue rechazada finalmente el 14 de abril, fecha para la cual EEUU ya había entrado en el conflicto.

Sin duda una interesante historia de espionaje que merece la pena ser conocida con todo detalle, les invito a ello.